"HISTORIAL DE LA ANTIGUA PARROQUIA DE SANTA CECILIA -HOY PARROQUIA DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO-. SEDE CANÓNICA DE LA ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE RONDA".

 

   Esta antigua Parroquia de Santa Cecilia, desde sus orígenes fue la Sede Canónica de la  Hermandad de Padre Jesús Nazareno, además de otras Hermandades, residentes en la Ciudad de Ronda, como aparece en el Estadillo de Cofradías y Asociaciones Religiosas, firmado por el Vicario de aquella época Rvdo. D. José Ramón Guerrero Horrillo.

   Nuestros Titulares entonces estaban compuestos por la Hermandad de Padre Jesús Nazareno, cuyo Mayodormo y Depositario era D. José Justo y la Hermandad de la Soledad, con D. Juan Vázquez como Mayordomo y Depositario, ambas se procesioban el Viernes Santo.

   El origen de esta antigua parroquia de Santa Cecilia, hoy Padre Jesús, se remonta a los tiempos de recién terminada la Reconquista, siendo el primer templo cristiano de aquella época.Se construye en una pequeña plazuela donde hoy día se encuentra el atrio, y junto a él una fuente llamada de los "Ocho Caños", construida en tiempos de D. Carlos III y en su frontón se encuentra uno de los escudos más antiguos que se conservan en nuestra ciudad.

   Fue erigida dicha Iglesia, según la tradición, por el rey Godo Recesvinto (653-672).

   En este tiempo, esta parte de la ciudad era el núcleo del mercado público, así como el centro de la famosa Feria de Mayo de 1585, que ocupaba la plaza de la ciudad, calle del Puente Viejo, subida por Santa Cecilia hasta la esquina de la calle Virgen de los Dolores, a la altura del Templete del mismo nombre o de los "ahorcados", como también se le llamaba.

   En esta Iglesia tuvo su sede la Parroquia de Santa Cecilia que en el siglo XIX se trasladó al Convento de los Padres Trinitarios Descalzos, en lo que hoy es la Iglesia de Santa Cecilia o los Descalzos.

   Se comenzó su reparación y se abrió al culto bajo la advocación de Santa Cecilia, Virgen y Mártir, finalizando las obras en el año 1547.   Su primer cura fue el Rvdo. D. Francisco Sánchez Romero, que empezó a servirla el día 3 de enero de 1535, pues ya el barrio contaba con más de quinientos vecinos.

   En ella fueron bautizados varios varones nobles de nuestra ciudad, como D. Vicente Gómez Espinel y Adorno, beneficiario que fue de las Iglesias de Ronda y Capellán de su Real Hospital de Santa Bárbara.

    Se encuentra enterrado en su interior D. José Díaz Machuca, maestro de obra del Puente Nuevo.

         En el exterior se levanta una torre de cantería de unos 23 metros de altura que sirve de campanario, con tres campanas, llamándose la mayor "Santa Cecilia", la colocada al lado derecho "San José" y la otra "Divina Pastora".

   Actualmente esta Parroquia se denomina de Nuestro Padre Jesús Nazareno, y sigue siendo la Sede Canónica de la Hermandad de su mismo nombre. Los Pasos Procesionales de la misma no salen por la puerta principal, sino por una abierta al respecto, en el lateral izquierdo, mucho más grande, preparada con una rampa portátil de salida, sobre la calle Real.

   Durante la guerra civil de 1936-1939, esta Parroquia de Santa Cecilia, hoy de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fue totalmente saqueada reducida interiormente a escombros, incluyendo el retablo de estilo barroco que se encontraba en la Capilla Mayor, obra del siglo XVIII, junto a las imágenes de San Nicolás, San Miguel, Santa Cecilia, Nuestra Señora de los Dolores, Nuestro Padre Jesús Nazareno, San Juan Evangelista, San Sebastián, un cuadro de San Cayetano atribuido a Bartolomé Esteban Murillo, además de otras pinturas entre las que se encontraba un cuadro de San Francisco de Borja.

   Las imágenes de nuestros Titulares eran obras de maestros de los siglos XVII-XVIII la de la Virgen y del XVIII Padre Jesús.

 

                   Reseña ofrecida para la Revista del año 2008, por D. Manuel del Río Román, Cronista Oficial de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Ronda.

 

  

 

 

 

DESCRIPCIÓN ARQUITECTÓNICA

PLANTA DEL TEMPLO
PLANTA DEL TEMPLO

 

     De la primera época de la construcción se conserva su torre-pórtico de cuatro cuerpos de piedra con arco apuntado abocinado coronado por óculo de una gran sencillez que se desliga del rosetón gótico tendiendo al óculo renacentista; de este estilo es el cuerpo del remate, casi espadaña, con hueco tripartito de medio punto sobre jambas cajeadas, coronado por sólidos flameros.

     Pero su interior ha sufrido una enorma transformación en época barroca, concretamente entre 1765 y 1769 como reza una lápida al pie de la iglesia.

     Cuenta con unas dimensiones aproximadas de 25x16 metros, y tiene tres naves separadas por arcos de medio punto de piedra con molduras, apoyados en pilares muy estrechos a los que se adosan lateralmente dos medias columnas con capitel común formado por una banda de hojarasca y veneras; sobre las enjutas un capitel corintio del que cuelga una placa recortada de hojarasca y sobre él el entablamento enlazando con los fajones en la clave de los arcos otra placa más amplia y diferente altera el entablamento.

La nave central se estructura por medio de fajones moldurados en tramos cuadrangulares cubiertos con bóvedas de arista resaltadas por dobles molduras mixtas que se abren para encerrar aplicaciones de hojarasca dominando los tímpanos diversas placas recortadas, cubiertas de decoración. Tiene coro elevado a los pies sobre techumbre de madera, recuerdo de un antiguo balcón morisco y este tramo final se cubre con bóveda de medio cáñón de cuya clave cae sobre el muro de los pies una placa recortada presidida por querubín. El presbiterio repite esta misma estructura en su cubierta, aunque se rebaja apoyando en dos pilares y presentando el diafragma de su falso triunfal totalmente cubierto de decoración.

     Las naves laterales toman la misma disposición que la central, cubiertas con bóvedas de arista con hojarasca entre las molduras y coincidiendo con el eje de las ventanas placas recortadas en los tímpanos, todas diferentes, así como las que  cuelgan de la imposta.

     En la nave de la Epístola hay un camerín octogonal que ha perdido su decoración, en cambio se conserva espléndidamente el que cierra la nave del Evangelio por los pies. Tiene planta cuadrada con pilastras en los ángulos con desproporcionados capiteles de elementos vegetales; se cubre con bóveda semiesférica de nervios cajeados eganchados por medio de cartelas a las guirnaldas que rodean a un medallón dental y al anillo inferior con movimiento inverso y están totalmente cubiertos de una exuberante vegetación que se desborda en el centro sobre los segmentos; en éstos una moldura en disposición estrangulada encierra la carnosa decoración vegetal; en el anillo se apoyan en placas recortadas con decoración y entre ellas dos pequeñas ménsulas.

     Los mismos carnosos acantos decoran las pechinas y los tímpanos que enmarcan vanos cuadrangulares rodeados de decoración que se presenta abundante y con la misma vistosidad del dorado y la policromía en el intradós del arco de cceso.

     Este tipo de decoración encaja perfectamente en la fecha de remodelación del templo presentando elementos muy característicos de la decoración dieciochesca que en esta diócesis puede fijarse a un mismo taller.

 

 

 

 

ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD DE  NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO

Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES.

 

Dirección y envío de correspondencia:

Calle Miradores, 4 

RONDA - Málaga - España

Tlf: 609 019 756

Teléfono Casa Hermandad: 951194541

 

 

 

 

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